Indiferencia ante la MATANZA de FOCAS
Cada vez son más los mensajes que nos dejan indiferentes, pasan desapercibidos o simplemente topan con nuestra insensibilidad. Ocurre con hechos que pudiéramos considerar normales, también con aquellos que no son tan normales, los que razonablemente son graves y hasta con las enormes catastrofes de nuestro tiempo. Quizá es el ruido constante el que no nos deja oír o sea la extraordinaria contaminación audiovisual que inunda nuestros cerebros en estos tiempos de ‘cultura’ de la comunicación y la información, que paradógiamente nos mantiene en un letargo de desinformación más que preocupante.
Contribuyendo, y aunque sea sin querer, a este ruido de información, hablemos de la matanza de focas, esta vez en Canadá. Realmente son quizá las imágenes que estamos dispuestos a ver las que más horror puedan provocarnos.
¿Quien puede matar una foca en Canadá?
Cualquiera que tenga licencia comercial para matar focas, o una licencia provincial de caza, o un certificado de aptitud para la caza. En el año 2001, el gobierno entregó 11.185 licencias comerciales para matar focas.
Desde la Fundación Altarriba, y os recomiendo la amplia información que incluyen en su sitio web, realizan un amplio recorrido por las disquisiciones que amparan estas matanzas, algunas de las cuales nos parece incompatibles con el sentido común, si este existiera.
En todo caso, felicitarnos porque no todas las sensibilidades están saturadas o vencidas. Numerosas asociaciones de defensa de los animales, aunque podrían recibir el calificativo de en defensa de la salud mental de animal humano, convocan y congregan al resto de congéneres a manifestar, potenciar, denunciar, incordiar, y mantener una actitud inconformista con este tipo de prácticas curiosamente tildadas de deshumanizadas.
El jueves 26, una concentración frente a la Embajada canadiense para protestar contra la matanza de focas y para pedir al Parlamento europeo que apruebe un informe en el que se propone la prohibición de comerciar con productos derivados del animal marino, organizada por el Grupo Animalista de Madrid (GAM).
Nos han recordado que en pocos días comenzará otra vez el grueso de la cacería comercial de focas en Canadá; el año pasado acabó con más de 217.000 focas, “casi todas crías menores de tres meses”.
Esta concentración se suma al acto protagonizado por más de un centenar de activistas que, convocados por la Fundación Equanimal, se desnudaron en la Puerta del Sol el pasado 15 de este mes como protesta a la masacre de cientos de miles de focas en Canadá.
Rescato una cita que he encontrado en una de las páginas visitadas y que la transcribo por su aplicabilidad y porque queda bien eso de las citas en los blogs,
El peor pecado contra las demás criaturas
no es el odio, sino la indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad.”
George Bernard Shaw